Premios Oscar para los futbolistas con mayor talento interpretativo

1 marzo, 2019 at 10:37 am
deportistas-simulando-falta

Estos días se ha celebrado la famosa gala de los Premios Oscar, en la que se reconoce el talento interpretativo de actores y actrices en importantes películas de Hollywood. Pero el séptimo arte no solo brilla delante de las cámaras de cine.

En muchos partidos de fútbol, ese talento de intérprete que poseen algunos deportistas sale a la luz ante miles de aficionados, incrédulos rivales y algunos despistados árbitros.

Sin ir más lejos, en el reciente Levante – Real Madrid, la jugada protagonizada entre Doukouré y Casemiro ha sido una de las más polémicas de la temporada. La “interpretación” terminó con el premio máximo, penalti a favor del Real Madrid y gol de Bale, quien en su ausencia de celebración también trajo polémica.

Ni mucho menos ha sido la única “jugada de ficción” que hemos visto en el terreno de juego. Algunas interpretaciones han sido merecedoras de un verdadero Oscar.

El golpe mutuo y forzado entre Futre y Bayo

Derbi en 1989. El Real Madrid contra el Atlético de Madrid y dos actores de primer nivel en el campo de juego, Paco Buyo y Paulo Futre.

Ataca el extremo hacia Buyo. El guardameta recupera el balón. Futre regresa e intenta pasarlo por encima. Hay choque entre ambos y, durante metros, con paradas cada poca segunda, cada jugador se queja dolorido, con mayor exageración cuanto más se fija un rival en el otro.

Llegan más jugadores, la actuación llega ya a una total incredulidad del árbitro. Al final dos expulsados. Ese partido lo ganó el Real Madrid.

Gilardino y su sobreactuación

Los árbitros son los críticos de cine más exigentes. Que se lo digan a Alberto Gilardino. El italiano ha sido reconocido por aclamación mundial como el protagonista de uno de los peores piscinazos de la historia.

Sucedió en la Champions League de 2007, entre el Celtic y el Milan. Gilardino se zafa de un rival, supera al portero, pero cuando ve que no puede alcanzar la velocidad del balón ¡se tira completamente solo sobre el césped!

El árbitro, tras sopesar su crítica apenas milésima de segundos, acude ante un caído Gilardino y le amonesta con una tarjeta amarilla. Por sobreactuación.

El más tramposo de la historia

Roberto Rojas lo dio todo por su papel interpretativo en 1989 ante Brasil. El Cóndor y La Roja de Chile se jugaban con los brasileños la clasificación al Mundial de Italia de 1990. Pero tenían todo en contra. El conjunto de Brasil era infinitamente superior.

Entonces llegaron los efectos especiales. Una bengala cayó cerca de Rojas, quien se tiró al suelo visiblemente ensangrentado. El partido se suspendió por falta de seguridad.

Más tarde, el Cóndor reconoció que se cortó él mismo la ceja para provocar la suspensión del partido. La FIFA lo expulsó del deporte rey de por vida. Al no triunfar en su carrea de actor, desde la institución deportiva le concedieron el indulto en el año 2000.

Deja tu comentario

Rquerido

requerido

optional