Evita las molestas ampollas al correr

22 noviembre, 2017 at 5:00 pm

Hacer deporte está muy bien, no vamos a decirte lo contrario. Vida sana, estética, endorfinas… muchas cosas positivas; pero lo cierto es que no todo es tan bonito como lo pintamos desde fuera, muchas veces tenemos que lidiar con la pereza, las agujetas, el cansancio, las lesiones y, en muchas ocasiones como runner, con las rozaduras y las ampollas, algo que parece muy absurdo pero que te puede fastidiar una carrera. Son pequeñas lesiones excesivamente molestas, y que aunque habitualmente suelen salir en los pies, pueden aparecer en distintas partes del cuerpo.

Pero, ¿por qué aparecen? ¿Cómo prevenirlas? Y lo mas importante, ¿cómo tratarlas una vez que salen?

La causa es sencilla, las rozaduras se producen cuando la piel se irrita y acaba formando una herida, habitualmente si el roce continúa se produce la ampolla, la zona se inflama y se llena de líquido. Aunque parezca increíble esto es un mecanismo de defensa para que la piel quede protegida, pero eso no quita que sigan siendo molestas.

Si nos centramos en los corredores, habitualmente las ampollas salen en los pies ya que con la actividad aumenta la sudoración, la humedad y por ello la piel se reblandece y es mas vulnerable a sufrir roce, sobre todo si no utilizamos material técnico adecuado. Las zapatillas suelen ser grandes culpables de su aparición, cuando no son las adecuadas, una mala elección de talla o alguna irregularidad en el material interior pueden determinar su aparición.

La clave para evitar que aparezcan se deduce de la propia causa, debes de tener la piel hidratada, puesto que la piel seca siempre tiene mayor predisposición a sufrir fricción. La vaselina es una buena opción para prevenir roces.

Otra cosa que debes de tener en cuenta son los calcetines. De nada sirve tener las mejores zapatillas del mercado si no utilizas unas buenos calcetines técnicos que permitan mantener el pie fresco, así como evacuar la humedad y el sudor.

Si la lesión se queda en rozadura solo tienes que mantenerla hidratada para que se recupere, pero si ya ha aparecido la ampolla la solución cambia. Una opción es dejarla que se cure por si misma, con los días el líquido se reabsorbe y la piel hinchada funciona como protección. Si decides tratarla hazlo bien. Utiliza una aguja esterilizada para extraer el líquido y luego límpiala bien para evitar que se infecte. Eso sí, si ya tiene bastante mala pinta es mejor que no la toques y acudas a un especialista para que la trate adecuadamente. 

Así que ya sabes, no dejes que ni las rozaduras ni las ampollas paren tu carrera.

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